tuti li mundi, de Goya

tuti li mundi, de Goya

Titirimundi… ¿Tutilimundi? ¿Mundinovi? ¿Mundonuevo? Academia introduce esta voz en 1889, proveniente de “totilimundi”, y remitiendo al lector a “mundinovi” y “mundonuevo”, definida esta última cinco años antes comoarca en forma de escaparate que traen a cuestas los saboyanos, la cual se abre en tres partes, y dentro se ven varias figurillas de madera, que se mueven alrededor mientras él canta una cancioncilla. Otros hay que se ven por un vidrio graduado que aumenta los objetos y van pasando varias perspectivas de palacios, jardines y otras cosas”. En 1889 la definía como “cajón que contiene un cosmorama portátil o una colección de figuras de movimiento, y se lleva por las calles para diversión de la gente”. “Tutilimundi” y “mundonuevo” son las acepciones que Academia aporta para describir la palabra “titirimundi” y en 1970 la caracteriza como “Cosmorama portátil. / Colección de figuras o muñecos de representaciones callejeras”.

¡Famosas aquellas ferias de Santos y Difuntos! La Plaza de Armas, Monotombo, Arquillo de Madres, eran zoco de boliches y pulperías, ruletas y naipes. Corre la chusma a los anuncios de toro candil en los portalitos de Penitentes: corren las rondas de burlones apagando las luminarias, al procuro de hacer más vistoso el candil del bulto toreado. Quiebra el oscuro en el vasto cielo, la luna chocarrera y cacareante: Ahuman las candilejas de petroleo por las embocaduras de tutilimundis, tinglados y barracas: los ciegos de guitarrón cantan en los corros de pelados. El criollaje ranchero -poncho, facón, jarano- se estaciona al ruedo de las mesas con tableros de azares y suertes fulleras. (“La recámara verde“, Tirano Banderas. Valle-Inclán)

…los bares de gruesa barra niquelada y mármol multicolor, Ron Negrita y Anís del Mono y fanalillo de sidra; los puestos de periódicos o el titirimundi, muestran su cruz con las horas diurnas. (“El Paralelo”, Campo cerrado. Max Aub)

¿De qué sirve que en el teatro se oigan sólo ejemplos y documentos de virtud y honestidad, si entre tanto, levantando su púlpito en medio de una plaza, predica don Cristóbal de Polichinela su lúbrica doctrina a un pueblo entero que con la boca abierta oye sus indecentes groserías? Mas si pareciese duro privar al pueblo de estos entretenimientos, que por baratos y sencillos son peculiarmente suyos, púrguense a los menos de cuanto puede dañarlo y abatirlo. La religión y la política, claman por esta reforma. (Jovellanos)

Estoy haciendo algo nuevo, distinto de mis obras anteriores. Ahora escribo teatro para muñecos. Es algo que ya he creado y que yo titulo “Esperpentos”. Este teatro no es representable para actores, sino para muñecos, a la manera del teatro Di Piccoli en Italia. De este género he publicado Luces de bohemia, que apareció en la revista España, y Los cuernos de don Friolera, que se publicó en La Pluma. Esta modalidad consiste en buscar el lado cómico en lo trágico de la vida misma… (Valle-Inclán)

 

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